El último monitoreo al río Santiago que la Comisión Estatal del Agua publicó en su página de Internet, de agosto de 2010, encontró una presencia excesiva de sustancias procedentes de descargas municipales, metales pesados como aluminio, fierro y zinc; y microbios fecales en el río Zula y en la zona del Santiago ubicada en Ocotlán.
Héctor Javier Castañeda Yáñez, director de Cuencas y Sustentabilidad de la Comisión Estatal del Agua señaló las ventajas de contar con estos resultados para la sociedad civil, y explicó que la única dependencia responsable de regular las descargas de aguas negras al río es la Comisión Nacional del Agua.
“Son indicadores que te van permitiendo conocer la calidad del agua del Río Santiago en diferentes épocas del año y en diferentes sitios, la ventaja mayor de conocer esta información es que no solo las autoridades, sino la sociedad civil en general, las universidades y las academias, tienen a la mano un indicador de la calidad del agua del Río Santiago. Por supuesto que se permite tomar decisiones con base a estos indicadores, aquí el asunto es quién es el responsable de darle vigilancia a la ley en materia de descargas, eso le pertenece a la Comisión Nacional del Agua, la Federación. Tú puedes llegar a un acuerdo con el municipio, pero si no tienes facultades (legales), de eso a nada es lo mismo”.
El Programa de Monitoreo del río Santiago es realizado cada mes por la Comisión Estatal del Agua desde febrero del 2009, y publican los resultados en su página de internet. Personal de esta dependencia estatal obtiene muestreos del río Santiago en diez puntos diferentes del estado, entre ellos Ocotlán y la Cortina Presa Corona, en Poncitlán. Estos monitoreos también incluyen los análisis del arroyo El Ahogado y el río Zula, al ser fuentes alimentadoras de la cuenca del Santiago.
De acuerdo a Héctor Castañeda, la zona de Jalisco donde el río Santiago posee los niveles más altos de contaminación es la zona ubicada entre San Cristóbal de la Barranca, Paso de Guadalupe, Vertedero Controlado de Matatlán y Puente Grande, en las cercanías de la Zona Metropolitana de Guadalajara
El funcionario comentó que este monitoreo mensual se pudo realizar cuando la Comisión Nacional del Agua les entregó el laboratorio de Calidad del Agua ubicado en la carretera Guadalajara-Chapala. Los análisis son elaborados por especialistas en física, química, microbiología y metales pesados, que trabajan en este laboratorio.
“Continuar tomándole el índice de calidad del Río Santiago, y la expectativa es de acuerdo a lo encontrado en materia de calidad del agua del Río Santiago, una vez que operen las dos macroplantas de tratamiento de aguas residuales en la zona conurbada de Guadalajara en el Ahogado y Agua Prieta, el río mejorará indiscutiblemente la calidad del agua. Esto no significa que el río será saneado al cien por ciento porque el río, y lo demuestran los resultados en este momento no sólo recibe contaminación de aguas negras, también tiene otra serie de contaminantes procedentes principalmente de las actividades agropecuarias que se generan a lo largo de la cuenca”.
Los resultados de cada monitoreo se basan en tres tipos de parámetros: los fisicoquímicos, microbiológicos y los metales pesados. El primero de estos rubros cuenta con 17 tipos diferentes de análisis, entre los que destaca la turbiedad, la temperatura, los sólidos suspendidos, el PH, además de detección de fluoruros, sulfatos y químicos contaminantes que contienen nitrógeno. Los estudios microbiológicos analizan los coliformes o microbios fecales totales y parciales, mientras que los análisis de metales pesados descubren la presencia o ausencia de cadmio, arsénico, aluminio, níquel y ocho metales más.
La Comisión Estatal del Agua señaló que las tres variables de los monitoreos se comparan con los indicadores de Calidad del Agua de la Comisión Nacional del Agua y los Lineamientos de Calidad del Agua de la Ley Federal de Derechos para uso de la Vida Acuática.
Héctor Javier Castañeda Yáñez, director de Cuencas y Sustentabilidad de la Comisión Estatal del Agua señaló las ventajas de contar con estos resultados para la sociedad civil, y explicó que la única dependencia responsable de regular las descargas de aguas negras al río es la Comisión Nacional del Agua.
“Son indicadores que te van permitiendo conocer la calidad del agua del Río Santiago en diferentes épocas del año y en diferentes sitios, la ventaja mayor de conocer esta información es que no solo las autoridades, sino la sociedad civil en general, las universidades y las academias, tienen a la mano un indicador de la calidad del agua del Río Santiago. Por supuesto que se permite tomar decisiones con base a estos indicadores, aquí el asunto es quién es el responsable de darle vigilancia a la ley en materia de descargas, eso le pertenece a la Comisión Nacional del Agua, la Federación. Tú puedes llegar a un acuerdo con el municipio, pero si no tienes facultades (legales), de eso a nada es lo mismo”.
El Programa de Monitoreo del río Santiago es realizado cada mes por la Comisión Estatal del Agua desde febrero del 2009, y publican los resultados en su página de internet. Personal de esta dependencia estatal obtiene muestreos del río Santiago en diez puntos diferentes del estado, entre ellos Ocotlán y la Cortina Presa Corona, en Poncitlán. Estos monitoreos también incluyen los análisis del arroyo El Ahogado y el río Zula, al ser fuentes alimentadoras de la cuenca del Santiago.
De acuerdo a Héctor Castañeda, la zona de Jalisco donde el río Santiago posee los niveles más altos de contaminación es la zona ubicada entre San Cristóbal de la Barranca, Paso de Guadalupe, Vertedero Controlado de Matatlán y Puente Grande, en las cercanías de la Zona Metropolitana de Guadalajara
El funcionario comentó que este monitoreo mensual se pudo realizar cuando la Comisión Nacional del Agua les entregó el laboratorio de Calidad del Agua ubicado en la carretera Guadalajara-Chapala. Los análisis son elaborados por especialistas en física, química, microbiología y metales pesados, que trabajan en este laboratorio.
“Continuar tomándole el índice de calidad del Río Santiago, y la expectativa es de acuerdo a lo encontrado en materia de calidad del agua del Río Santiago, una vez que operen las dos macroplantas de tratamiento de aguas residuales en la zona conurbada de Guadalajara en el Ahogado y Agua Prieta, el río mejorará indiscutiblemente la calidad del agua. Esto no significa que el río será saneado al cien por ciento porque el río, y lo demuestran los resultados en este momento no sólo recibe contaminación de aguas negras, también tiene otra serie de contaminantes procedentes principalmente de las actividades agropecuarias que se generan a lo largo de la cuenca”.
Los resultados de cada monitoreo se basan en tres tipos de parámetros: los fisicoquímicos, microbiológicos y los metales pesados. El primero de estos rubros cuenta con 17 tipos diferentes de análisis, entre los que destaca la turbiedad, la temperatura, los sólidos suspendidos, el PH, además de detección de fluoruros, sulfatos y químicos contaminantes que contienen nitrógeno. Los estudios microbiológicos analizan los coliformes o microbios fecales totales y parciales, mientras que los análisis de metales pesados descubren la presencia o ausencia de cadmio, arsénico, aluminio, níquel y ocho metales más.
La Comisión Estatal del Agua señaló que las tres variables de los monitoreos se comparan con los indicadores de Calidad del Agua de la Comisión Nacional del Agua y los Lineamientos de Calidad del Agua de la Ley Federal de Derechos para uso de la Vida Acuática.
Por: Andrés Gallegos.
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