Utilizar la estación del tren de Poncitlán como museo es el principal objetivo de la asociación civil “Alas y Raíces”. Su presidente, Pedro Maldonado, espera que para lograr este objetivo, los actuales habitantes de la estación abandonen el lugar.
Por su parte, personas que viven en las cercanías de la estación, construida en 1888 y remodelada en 1924, solicitaron al ayuntamiento de Poncitlán apoyo para que se les garantice su derecho a la vivienda, en caso de que se autorice el uso de este lugar como un museo. Sólo bajo esta condición, se entregará la estación del tren a Pedro Maldonado y al municipio.
Pedro Maldonado espera que se realicen las gestiones adecuadas para que se desaloje la estación del tren y sus alrededores, para así continuar con el proyecto de un nuevo centro cultural para Poncitlán.
“Yo creo que si estaría muy bueno gestionar precisamente frente a un área respectiva, la manera de cómo desalojar toda esa gente, incluyendo a los de la estación principalmente. Te hablo específicamente de la estación porque yo estoy casi fanatizado con establecer un área cultural, de uso común, que pueda manejar el municipio, yo sí tengo esa intención. Urge quien le entre, para solucionar esta problemática y recuperar un edificio tan distintivo como lo es la estación”.
Las más de 20 casas ubicadas en las orillas de las vías y la estación del ferrocarril fueron construidas y obsequiadas para los trabajadores del antiguo Sindicato de Ferrocarriles Nacionales de México. Actualmente, estas viviendas son habitadas en su mayoría por familiares de empleados de la empresa Ferromex, quien adquirió Ferrocarriles Nacionales de México en 1998. Sin embargo, Pedro Maldonado señaló que varias personas sin ninguna relación con el ramo ferrocarrilero ya viven en estas casas, e incluso, cobran renta por las mismas.
El cronista oficial de Poncitlán aseguró que su grupo “Alas y Raíces” lleva diez años preguntando sobre la propiedad de los terrenos donde se asienta la estación. Maldonado dijo que ni el entonces presidente de México, Vicente Fox Quesada; la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; ni el grupo Ferromex, respondieron aprobatoriamente a su petición.
Pedro Maldonado aseguró que la actualidad de la estación del tren, habitada por particulares, es una anomalía, por el carácter público e histórico del edificio:
“Es un edificio público, un espacio que debe pertenecerle a Poncitlán, no a una sola persona en particular, es un edificio histórico, que yo creo que es digno de rescatarse para que sea de uso municipal, y poner un taller de danza, de pintura, talleres infantiles. Semejante punto histórico es uno de los sitios dignos de visitarse y conservarse y desgraciadamente, yo diría que esto es más que una negligencia”
El también director de Agua Potable y Alcantarillado especuló sobre la posible venta de bancas, letreros, telégrafos y otras propiedades de la estación, las cuales, según él, pertenecen a la Federación y no se debieron de vender a particulares.
Finalmente, el cronista de Poncitlán dijo que “Alas y Raíces”, conformada por siete personas, tiene posesión de casi 500 objetos históricos del municipio, entre ellos, un grabado del año 1700 y ciento cincuenta billetes de las épocas porifirista y de la Revolución Mexicana. Todas estas reliquias, espera, serían expuestas en el museo que se pretende levantar en la estación del tren de Poncitlán.
Por: Andrés Gallegos.
Por su parte, personas que viven en las cercanías de la estación, construida en 1888 y remodelada en 1924, solicitaron al ayuntamiento de Poncitlán apoyo para que se les garantice su derecho a la vivienda, en caso de que se autorice el uso de este lugar como un museo. Sólo bajo esta condición, se entregará la estación del tren a Pedro Maldonado y al municipio.
Pedro Maldonado espera que se realicen las gestiones adecuadas para que se desaloje la estación del tren y sus alrededores, para así continuar con el proyecto de un nuevo centro cultural para Poncitlán.
“Yo creo que si estaría muy bueno gestionar precisamente frente a un área respectiva, la manera de cómo desalojar toda esa gente, incluyendo a los de la estación principalmente. Te hablo específicamente de la estación porque yo estoy casi fanatizado con establecer un área cultural, de uso común, que pueda manejar el municipio, yo sí tengo esa intención. Urge quien le entre, para solucionar esta problemática y recuperar un edificio tan distintivo como lo es la estación”.
Las más de 20 casas ubicadas en las orillas de las vías y la estación del ferrocarril fueron construidas y obsequiadas para los trabajadores del antiguo Sindicato de Ferrocarriles Nacionales de México. Actualmente, estas viviendas son habitadas en su mayoría por familiares de empleados de la empresa Ferromex, quien adquirió Ferrocarriles Nacionales de México en 1998. Sin embargo, Pedro Maldonado señaló que varias personas sin ninguna relación con el ramo ferrocarrilero ya viven en estas casas, e incluso, cobran renta por las mismas.
El cronista oficial de Poncitlán aseguró que su grupo “Alas y Raíces” lleva diez años preguntando sobre la propiedad de los terrenos donde se asienta la estación. Maldonado dijo que ni el entonces presidente de México, Vicente Fox Quesada; la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; ni el grupo Ferromex, respondieron aprobatoriamente a su petición.
Pedro Maldonado aseguró que la actualidad de la estación del tren, habitada por particulares, es una anomalía, por el carácter público e histórico del edificio:
“Es un edificio público, un espacio que debe pertenecerle a Poncitlán, no a una sola persona en particular, es un edificio histórico, que yo creo que es digno de rescatarse para que sea de uso municipal, y poner un taller de danza, de pintura, talleres infantiles. Semejante punto histórico es uno de los sitios dignos de visitarse y conservarse y desgraciadamente, yo diría que esto es más que una negligencia”
El también director de Agua Potable y Alcantarillado especuló sobre la posible venta de bancas, letreros, telégrafos y otras propiedades de la estación, las cuales, según él, pertenecen a la Federación y no se debieron de vender a particulares.
Finalmente, el cronista de Poncitlán dijo que “Alas y Raíces”, conformada por siete personas, tiene posesión de casi 500 objetos históricos del municipio, entre ellos, un grabado del año 1700 y ciento cincuenta billetes de las épocas porifirista y de la Revolución Mexicana. Todas estas reliquias, espera, serían expuestas en el museo que se pretende levantar en la estación del tren de Poncitlán.
Por: Andrés Gallegos.
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